En un movimiento que refuerza aún más el crecimiento exponencial de la inteligencia artificial, la empresa de servicios en la nube CoreWeave ha firmado un acuerdo de $4 mil millones con OpenAI, el creador de ChatGPT. El contrato, que se extenderá hasta abril de 2029, consolida la colaboración entre ambas empresas en el espacio del cómputo en la nube de alto rendimiento.
Este acuerdo no solo subraya la creciente demanda de infraestructura especializada en IA, sino que también pone el foco sobre un jugador emergente en la guerra de nubes: CoreWeave, respaldado por Nvidia y ya vinculado a gigantes como Microsoft.
A continuación, te contamos todo lo que debes saber: qué significa este acuerdo, por qué es importante, cuáles son los riesgos financieros que enfrenta CoreWeave, y qué impacto puede tener en el ecosistema de inteligencia artificial.
¿Qué es CoreWeave y por qué OpenAI apuesta por ellos?
CoreWeave comenzó como una startup centrada en blockchain, pero en los últimos años ha virado hacia convertirse en uno de los principales proveedores de infraestructura en la nube optimizada para cargas de trabajo de IA.
A diferencia de servicios tradicionales como AWS o Google Cloud, CoreWeave ha apostado por arquitecturas diseñadas específicamente para modelos de IA generativa, entrenamiento de LLMs y procesamiento masivo en GPU.
Su asociación con Nvidia les ha permitido desplegar potentes clusters de GPUs A100 y H100, lo que los convierte en una de las pocas opciones viables para empresas como OpenAI que requieren potencia de cómputo extrema y escalabilidad inmediata.
Detalles del acuerdo entre OpenAI y CoreWeave
Este nuevo compromiso de $4 mil millones amplía un contrato existente entre ambas partes. En marzo de 2025, OpenAI ya había firmado un acuerdo de cinco años por $11.9 mil millones con CoreWeave, adquiriendo incluso una participación accionaria en la empresa.
Lo interesante es que esta última ampliación, revelada inicialmente como una colaboración con una "empresa de IA no identificada", fue confirmada en la última llamada de resultados como una expansión directa del acuerdo con OpenAI.
Este contrato permitirá a OpenAI seguir escalando sus modelos —incluyendo nuevas versiones de ChatGPT—, gracias al acceso continuo a una infraestructura de nube hiperoptimizada para IA.
Impacto financiero y perspectivas para CoreWeave
Tras el anuncio, las acciones de CoreWeave experimentaron una subida del 3%, aunque con cierta volatilidad. Y no es para menos: la compañía espera generar entre $4.9 y $5.1 mil millones en ingresos este año, superando la expectativa de Wall Street de $4.61 mil millones.
Además, este contrato forma parte de un pipeline de ingresos futuros que ya asciende a $29.9 mil millones, posicionando a CoreWeave como uno de los actores más prometedores del sector cloud AI.
Pero no todo son buenas noticias. Algunos analistas e inversores han mostrado preocupación por el ambicioso plan de gasto de capital de la compañía, que proyecta entre $20 mil millones y $23 mil millones en 2025. Este nivel de inversión, aunque necesario para sostener la infraestructura, podría tensionar seriamente el flujo de caja y aumentar el riesgo financiero.
Riesgos: ¿es sostenible este crecimiento?
CoreWeave está jugando a lo grande. Su modelo de negocio, altamente dependiente de contratos masivos con empresas como OpenAI, Microsoft y Nvidia, la posiciona como un proveedor de referencia en la era de la inteligencia artificial.
Sin embargo, los riesgos no son menores:
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Altos niveles de deuda: para financiar la expansión de su infraestructura.
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Dependencia de pocos clientes grandes: lo que puede generar vulnerabilidad si alguna de estas relaciones cambia.
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Competencia feroz: AWS, Google Cloud, Oracle y Microsoft Azure no se quedarán quietos.
Aun así, su enfoque ultraespecializado podría ser su principal ventaja competitiva. Mientras los gigantes tecnológicos diversifican servicios, CoreWeave apuesta todo al desarrollo y soporte de IA generativa.
¿Qué significa esto para OpenAI?
El acuerdo reafirma que OpenAI está en fase de expansión acelerada, buscando asegurar recursos para el entrenamiento y despliegue de nuevos modelos. Además, su participación accionaria en CoreWeave sugiere un compromiso a largo plazo y una posible estrategia de integración vertical en el acceso a infraestructura.
En otras palabras: OpenAI no solo quiere crear los modelos más avanzados, sino también controlar los recursos que permiten entrenarlos y ejecutarlos.
El futuro de la nube para IA
Este tipo de movimientos marca el comienzo de una nueva era en la computación en la nube: la de la infraestructura diseñada específicamente para inteligencia artificial.
Las cargas de trabajo de modelos como GPT-4, Claude o Gemini no son iguales a las de un ecommerce o una base de datos corporativa. Requieren latencia mínima, procesamiento paralelo en GPUs, y escalabilidad casi instantánea.
CoreWeave está construyendo precisamente para eso. Y OpenAI lo sabe.
Conclusión: ¿una jugada maestra o una apuesta arriesgada?
El acuerdo de $4 mil millones entre CoreWeave y OpenAI es una muestra clara del momento que vive la industria de la IA: velocidad, escalabilidad y alianzas estratégicas. CoreWeave se posiciona como un proveedor clave de servicios en la nube optimizados para IA, mientras que OpenAI garantiza acceso a los recursos que necesita para seguir liderando la carrera por la inteligencia artificial general.
¿Será suficiente para sostener la visión a largo plazo? Eso dependerá de la ejecución, la estabilidad financiera y la evolución del mercado.
Lo que es seguro es que este movimiento no es menor: marca un antes y un después en cómo se construye, entrena y escala la inteligencia artificial moderna.

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